Un obrero salvo de milagro luego que una tonelada de
ladrillos cayera sobre el esto sucedió cuando en su intento de derrumbar una construcción
en los Estados Unidos.
Lo más sorprendente es que el sujeto que recibió la
lluvia de ladrillos salió caminando sin mostrar síntomas de dolor y esto ante
el asombro de sus compañeros.
La chimenea de 55 metros de altura y 113 años de antigüedad,
cayó sobre la grúa que conducía el obrero Tim Philfer.
Tras lo ocurrido los compañeros operarios
fueron en su auxilio, llegaron y al ver que este estaba bien se asombraron y consideraron
que fue un milagro, cabe resaltar que el techo del vehículo con el que operaba
e intentaba romper la chimenea soporto la presión con los que los ladrillos
fueron cayendo.

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